Buscan Ley indocumentados entierren a sus parientes Buscan Ley indocumentados entierren a sus parientes
NUEVA YORK.- “El coronavirus mata, pero a uno lo mata más el dolor y la angustia de no tener dinero para poder enterrar a... Buscan Ley indocumentados entierren a sus parientes

NUEVA YORK.- “El coronavirus mata, pero a uno lo mata más el dolor y la angustia de no tener dinero para poder enterrar a la gente que uno ama”, es la frase que Irene Arizaga expresa con su boca, pero que deja ver La profunda tristeza que lleva en el alma. Su hermana Lucía, de 59 años, quien era vendedora de comida ambulante, en la avenida Roosevelt con Junction Blvd, en Corona, Queens, falleció el pasado 15 de abril, en el hospital de Flushing.

Lo que comenzó como una simple tos, en cuestión de horas se volvió un ahogo que le quitó el aliento y que la mandó de urgencias. La madre de cuatro hijos debió librar una larga agonía de 22 días hospitalizada, tratando de tratar el bastante a la muerte. Pero Lucía no pudo.

La mujer luchona de la Roosevelt, quien tiene 34 años se despidió de los paisajes de Cuenca, en Ecuador, para soñar a lo grande en Nueva York, murió … y sus sueños se desvanecieron. Ella se perdió en una de las víctimas del COVID-19 que engrosó la lista de los más de 10,000 fallecidos que dejó la pandemia en la Gran Manzana: la mayoría son latinos.

Pero peor que la muerte, hijo el desespero y el sufrimiento. Tener que apretar el corazón, secarse las lágrimas y saberse con los bolsillos vacíos sin poder dar un sepelio digno a quien lo enluta. Eso es lo que aprendió a la fuerza de los familiares de Lucía.

Los Arizaga no tienen un solo “peso” para terminar de pagar los $ 4,000 dólares que les cobró una funeraria de El Bronx que se hizo cargo de los servicios mortuorios, después de haber llamado a más de 15 que, o no tienen cupo o pedían hasta $ 18,000. Ellos solo han tenido juntar $ 2,500, y eso con la caridad de amigos y vecinos, que han sacado de donde no tienen para la cremación.

“Mi hermana se nos fue, pero nosotros ahora llevamos ya una agonía, porque no nos alcanza para el entierro. Somos gente pobre que vivimos del día a día, y ese dinero para nosotros es un lujo que no tenemos ”, comenta Irene, mientras se le corta la voz entre un sospechoso hondo que ahoga un asomo de llanto.

Y al dolor de perder a su hermana, con quien compartía su apartamento en la calle 90, la inmigrante asegura que se suma otro dolor en semejante calvario: por ser indocumentada Lucía, su familia ni siquiera califica para recibir la escasa ayuda monetaria de $900 que ofrece el Estado, a través de un programa de auxilios funerarios manejado por la Agencia de Servicios Sociales de la Ciudad. Y eso duele.

“Sentir que no existimos para el Gobierno, que habla mucho y poco ayuda, lo mata más a uno en estos momentos. Nos han dejado totalmente abandonados y nos ha tocado que botar la verguenza y salir a pedirle a la gente y a los amigos que nos ayuden con cualquier cosita, a ver si podemos finalmente tener las cenizas de mi hermana”, comenta la inmigrante.

Irene, quien también se contagió de coronavirus junto al esposo y la hija de 16 años de su hermana, ha oído historias de conocidos en su vecindario, que debido a la falta de dinero para enterrar a sus muertos, no puede reclamarlos en los 15 días que da la Ciudad, y optan por dejarlos abandonados, antes que pedir la caridad de los vecinos.

“Es un crimen que en momentos así nos discriminen y nos dejen tirados a nuestra suerte con nuestros muertos cuando tanto le servimos a esta ciudad con nuestro trabajo y con nuestros impuestos. Deberían asumir los gastos de nuestros difuntos pobres o permitir que todos califiquemos por igual para beneficios, pues también somos seres humanos”, dijo Irene.

La pieza de ley permitiría que indocumentados también puedan recibir el auxilio funerario, eleva el escaso monto actual de $900, a un máximo de $4,000 y mínimo de $3,000, y en situaciones de emergencia, como la actual pandemia, obligaría a la Ciudad a pagar directamente a la funeraria, en un plazo máximo de 15 días. Así la familia no tendría que preocuparse de buscar el dinero, que bajo la ley actual, no se entrega de inmediato, sino que se reembolsa, tras un proceso de solicitud de los fondos.

“Hay gente que incluso ni siquiera sabe que existe esa ayuda y queremos que la gente que necesita el uso, pero además queremos que haya justicia con todos por igual y en medio de una necesidad tan grande como lo es un funeral, no se vamos a un lado a los inmigrantes ”, dijo el líder político de Queens, quien incluyó un diario y escuchó historias de personas de la comunidad pidiendo ayuda y haciendo colectas para poder entrar en sus seres queridos, muchos de ellos indocumentados.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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