Desacuerdo en sentencia contra un pastor Desacuerdo en sentencia contra un pastor
Miguel Cruz Tejada NUEVA YORK.- Después de tres días de deliberaciones, los jurados actuantes en el juicio de una semana que se le siguió... Desacuerdo en sentencia contra un pastor

Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK.- Después de tres días de deliberaciones, los jurados actuantes en el juicio de una semana que se le siguió al pastor pentecostés dominicano Gregorio Martínez, en la Corte Superior del Condado Hudson en Nueva Jersey, no pudieron llegar a un veredicto en los cargos de presunta violación sexual a un hombre de 27 y que tenía 19 en el momento del supuesto abuso, trancándose el proceso.

El sistema judicial de Estados Unidos establece que cuando eso ocurre, el juicio debe ser anulado. La jueza Mirtha Ospina que presidió la causa, decidió seguir el reglamento y anular el juicio contra Martínez el martes.

El pastor, bautizado como el “sexorcista”, porque acostumbraba a orar por los genitales de sus víctimas, antes de abusarlas, según los fiscales, huyó a Nicaragua en 2015, en vez de presentarse a una sentencia estando bajo fianza, siendo capturado a Honduras a donde cruzó, tras enterarse que había sido ubicado por las autoridades que lo perseguían.

Por ese cargo, fue condenado hace unos días a 5 años en la cárcel. La jueza fijó el 5 de junio como la fecha tentativa para el nuevo juicio a Martínez, de 50 años, quien enfrenta hasta 10 años de prisión si es encontrado culpable por la violación del hombre.

El ex pastor que residía en el pueblo de North Bergen, que fue condenado en 2015 por abusar sexualmente de un niño de 13 años y enfrenta otros dos juicios por delitos sexuales, aparentaba complacido en la corte con la anulación del juicio.

Martínez, quien asegura que habla en varias lenguas “guiado por el Espíritu Santo”, ya está cumpliendo cuatro años de prisión por el abuso y cinco años por la libertad bajo fianza.  Las condenas son consecutivas.

El predicador estaba en libertad bajo fianza en el momento de la condena, pero cuando llegó el día de la sentencia, no lo encontraron en ninguna parte.

Fue rastreado a Nicaragua en 2016 y arrestado en Honduras, gracias a un reportaje del medio NJ Advance Media, que presentó imágenes de él, celebrando servicios en iglesias y participando en cumpleaños y bodas en el primer país.

“Me decepcionó porque no había más evidencia que la presunta víctima en el caso”, dijo el abogado de Martínez, Daniel González, sobre la anulación del juicio.

“En el interrogatorio, hubo claras inconsistencias en el testimonio y su declaración original. No hay duda de que el testimonio del juicio fue embellecido”, añadió el defensor.

González dijo que su cliente está tratando de limpiar su nombre, por lo que quedó claramente decepcionado por la anulación del juicio y no fue declarado inocente.

El abogado dijo que es un caso difícil tanto para el estado como para la defensa y que haría todo lo posible para prepararse mejor para el nuevo juicio.

El jurado comenzó a deliberar el jueves alrededor del mediodía y, el viernes, los jurados le pasaron una nota a la jueza diciendo que estaban estancados. La jueza pidió a los jurados que siguieran deliberando y los envió de regreso a la sala del jurado.

Los miembros del jurado continuaron deliberando hasta alrededor de las 11:40 de la mañana de ayer martes, cuando le pasaron una segunda nota a Ospina diciendo que seguían estancados. La magistrada les pidió regresar a la sala del jurado y almorzar antes de decidir si realmente había un tranque.

En la tarde de ayer, el jurado envió una nota final a la jueza que diciendo que “después de una deliberación adicional, hemos llegado a un punto muerto y creemos firmemente que no podremos llegar a una decisión unánime”. La jueza llamó a los miembros del jurado a la sala del tribunal a las 2:42 de la tarde, los despachó, les agradeció y declaró nulo el juicio.

Durante el juicio, la presunta víctima dijo que veía a Martínez como mentor y una figura religiosa prominente internacionalmente y que durante un viaje por carretera a un servicio de oración, el pastor comenzó a acariciarle la entrepierna y le quitó la mano.

El hombre dijo que en otra ocasión, Martínez le pidió que fuera solo en un automóvil porque quería orar por él y que mientras rezaban, ellos cerraron sus ojos y el pastor metió la mano dentro de sus pantalones.

El acusador dijo que Martínez fue a su casa en Jersey City sin anunciarse un día, lo llamó aparte y le preguntó sobre sus hábitos sexuales. El hombre relató que tenía 18 años de edad, que se bajó los pantalones y la ropa interior y Martínez rezó por sus genitales, que también tocó y besó.

Dijo que en ese momento, él pensaba que las acciones de Martínez tenían un propósito religioso y eran apropiadas. El fiscal adjunto del condado de Hudson, Andrew Baginski, argumentó que el acusado usó la religión para manipular al hombre para su propia satisfacción sexual.

En su argumento final, el abogado del pastor, le dijo al jurado que no había ni una pizca de evidencia para corroborar las acusaciones, y que el caso estaba plagado de dudas razonables.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

%d bloggers like this: