¿Las mujeres pecadoras? ¿Las mujeres pecadoras?
POR RAFAEL BALDAYAC La prostitución tradicionalmente descrita como “la profesión más antigua” practicada en toda las culturas del mundo, siempre ha sido una forma... ¿Las mujeres pecadoras?

POR RAFAEL BALDAYAC

La prostitución tradicionalmente descrita como “la profesión más antigua” practicada en toda las culturas del mundo, siempre ha sido una forma común de subsistencia para que las mujeres, incluso desde los tiempos bíblicos.

Existe una extensa producción bibliográfica, tanto de literatura (libros, novelas, poemas, cuentos, películas…) como científica, que recoge las diferentes posturas e interpretaciones en torno al fenómeno de la prostitución.

“Pecadoras”, el libro de la periodista andaluza Victoria Román Romero, presenta la historia de decenas de mujeres, desde la Antigua Grecia a la actualidad, que se vieron obligadas a utilizar su cuerpo para sobrevivir y otras, sin embargo, descubrieron tanto el placer de la sexualidad como los beneficios que les suponía la colección de amantes.

El término “prostitución”, que incluye a hombres también, proviene del latín prostitutio o prostituere, que significa literalmente exhibir para la venta.

Las primeras prostitutas en Babilonia lo hacían con carácter sagrado en el templo de Ishtar, donde las mujeres eran entregadas a los extranjeros que las eligiesen y los beneficios eran para las arcas del templo.

Según el historiador griego Heródoto, en la antigüedad era practica común la “prostitución sagrada” en los santuarios, templos o “casas del cielo”, que estaban exclusivamente dedicados a esta tarea.

Mientras que los judíos permitían el ejercicio de la prostitución a las extranjeras, a las que alojaban a lo largo de las rutas en tiendas separadas, debiendo vestirse de forma especial para diferenciarse. (Génesis 38:13-22)

En la Grecia antigua, estas mujeres debían ser extranjeras o esclavas y el Estado fijaba las tarifas de explotación de cada una (proxenetismo o lenocinio) y administraba los “Dicterion”  fueras de la Acrópolis de Atenas, antecedentes de los  burdeles y prostíbulos actuales.

Tras varios siglos de abusos y discriminación el 2 de junio de 1975 un centenar de prostitutas salieron por primera vez a protestar ante la opresión y represalias de la policía, se declararon en huelga y ocupando la iglesia de Saint-Nizier de Lyon, Francia.

Como una manera de llamar la atención contra el maltrato que sufren las profesionales del sexo, el 2 de junio de cada año se conmemora el “Día Internacional de las Trabajadora Sexual”, moderna calificación para las que ejercen este antiguo oficio.

¿Qué dice la Biblia acerca de la prostitución? ¿Perdonará Dios una prostituta? Abiertamente nos dice que esa práctica es inmoral. “Porque fosa profunda es la prostituta, y estrecho pozo, la mujer ajena. Se pone al acecho, como un bandido, y multiplica la infidelidad de los hombres” (Proverbios 23:27-28 NVI).

Aunque la prostitución es pecaminosa, las prostitutas no están fuera del alcance del perdón de Dios. El usó una prostituta llamada Rahab para promover el cumplimiento de Su plan. Como resultado de su obediencia, ella y su familia fueron recompensados y bendecidos (Josué 2:1; 6:17-25 y Hebreos 11:31).

Cita en el Nuevo Testamento, a una mujer que había sido conocida por ser una pecadora sexual — antes de que Jesús le perdonara y limpiara del pecado — encontró una oportunidad para servir a Jesús mientras Él estaba de visita en la casa de un fariseo.

La mujer, reconociendo a Cristo por quien era, le trajo un frasco de perfume costoso. Con pesar y arrepentimiento, la mujer lloró y derramó el perfume sobre sus pies, limpiándolos con su cabello.

Cuando los fariseos criticaron a Jesús por aceptar este acto de amor de la mujer ‘inmoral’, Él les amonestó y aceptó la adoración de la mujer. Debido a su fe, Cristo le había perdonado a la mujer de todos sus pecados (Lucas 7:36-50).
¡Como todo el mundo, las prostitutas tienen la oportunidad de recibir la salvación y la vida eterna de Dios, de ser limpiadas de toda su maldad y de recibir una nueva vida!

El perdón de Dios solo se puede entender desde los gestos de amor y nunca de la condena. Estas mujeres todo lo que tienen que hacer es arrepentirse de su estilo de vida pecaminoso y acercarse al Dios viviente, cuya gracia y misericordia son infinitas.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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