Jugar por diversión, no por adicción Jugar por diversión, no por adicción
POR RAFAEL BALDAYAC Cada 17 de febrero se celebra el Día Internacional del Juego Responsable, con la finalidad de concientizar a la población mundial... Jugar por diversión, no por adicción

POR RAFAEL BALDAYAC

Cada 17 de febrero se celebra el Día Internacional del Juego Responsable, con la finalidad de concientizar a la población mundial acerca de los efectos negativos de las adicciones a los juegos de azar, dando a conocer las graves consecuencias de estos en el mundo de los casinos, las apuestas y el juego online.

Esta efeméride fue conmemorada por primera vez en el año 2008 por la Asociación Europea de Apuestas y Juegos de Azar (European Gaming and Betting Asocciation-EGBA).

La escogencia de la fecha obedece a una convención de la UNESCO, para fomentar la prevención de las patologías ocasionadas por los juegos de azar y en línea, que cada vez más afecta a la población en edades más tempranas.

También, divulgar información acerca de las consecuencias del juego sin control así como el juego ilegal y de que la Ludopatía no es cosa de juego.

La Ludopatía es un tipo de desorden adictivo o trastorno, caracterizado por la conducta descontrolada y la práctica compulsiva de los juegos de azar y en línea.

Es una enfermedad que no debe confundirse con un vicio. Afecta cada vez a edades más tempranas, incidiendo negativamente en la vida personal, familiar y laboral.

El juego patológico ha sido reconocido oficialmente como un trastorno, por parte de la Sociedad Americana de Psicología (APA).

Es la adicción patológica a los juegos de azar y a las apuestas. Consiste en el deseo irreprimible de jugar pese a que la persona es consciente de las consecuencias. Es un trastorno donde los impulsos no pueden ser controlados.

Patología de la libertad, porque el ludópata es esclavo del juego. Atrapado en este vicio necesita hacerlo y lo hace desatendiendo otras facetas de su vida cotidiana: trabajo, estudios, pareja, amigos…

Según la Dirección de Casinos y Juegos de azar del Ministerio de Hacienda, todos esos negocios ofertan apuestas a eventos deportivos locales. El Estado Dominicano percibe más de 75 millones de pesos mensuales de ese sector “banquero-apostador”, poderoso en el congreso.

La Asociación Nacional de Bancas de Apuestas Deportivas, registra unas 1,832 bancas diseminadas en todo el territorio nacional. Hacienda señala que existen 74 casinos, 30,727 bancas de lotería y 1,832 bancas deportivas que operan legalmente.

En el 2019  se recaudaron RD$3,035 millones mediante el impuesto aplicados a  bancas de loterías, bancas deportivas, bingos y casinos.

La provincia con mayor número de casinos es La Altagracia (30). En bancas deportivas y de lotería, Santo Domingo encabeza la lista con 429 y 6,521.

Todo a un precio muy alto.  La adicción a ganar el dinero fácil a través de la suerte, toda una industria basada en el juego y en una enfermedad “ludopatía” que crece en el país.

Están en todas partes, en cualquier bar, luego la música que tienen y el sonido de las monedas cuando caen los premios generan una cierta fascinación, una excitación grande en el jugador.

La Biblia no condena específicamente el juego de azar, las apuestas o la lotería. Sin embargo, la Biblia nos advierte que nos alejemos del amor al dinero (1ª Timoteo 6:10; Hebreos 13:5).

Hoy debemos realizar una labor preventiva sobre estas conductas, por un lado educando a nuestros entornos, pero también reclamando la atención y la intervención del gobierno como garantes de la salud pública.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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