¿Apoyas que se torture y asesine al bebé? ¿Apoyas que se torture y asesine al bebé?
POR PEDRO DOMINGUEZ BRITO El tema del aborto divide: unos defienden la nueva vida, otros prefieren otra muerte, con la salvedad de que la... ¿Apoyas que se torture y asesine al bebé?

POR PEDRO DOMINGUEZ BRITO

El tema del aborto divide: unos defienden la nueva vida, otros prefieren otra muerte, con la salvedad de que la última provoca dolor, pues científicamente se ha comprobado que  la inocente criatura sufre cuando se la mata. El derecho a la vida es superior al derecho a elegir. Quizás esto nos ayude a comprender mejor el debate actual sobre las tres famosas causales. Veamos algunos ejemplos.

Empecemos con el método del envenenamiento salino, donde se inyecta en el abdomen de la madre una solución concentrada. El angelito la ingiere, ocasionándole la muerte 12 horas después por deshidratación, hemorragia del cerebro y de otros órganos, produciendo quemaduras graves en la piel del niño o niña, naciendo cadáver o moribundo, muchas veces en movimiento.

Hablemos de la succión. Aquí se inserta en el útero un tubo hueco que tiene un borde afilado. Una fuerte succión despedaza el cuerpo del bebé que se está desarrollando, así como la placenta y absorbe a la criatura, depositándola después en un balde. El abortista introduce luego una pinza para extraer el cráneo. Algunas veces las partes más pequeñas del cuerpecito pueden identificarse.

También tenemos la dilatación y curetaje. Aquí se utiliza una cureta o cuchillo provisto de una cucharilla filosa en la punta, con la cual se va cortando al ser humano en pedazos con el fin de facilitar su extracción por el cuello de la matriz. La cureta se emplea para desmembrarlo, sacándose luego en pedazos.

Veamos, además, el “D & X” a las 32 semanas  Es brutal. El futuro hombre o mujer está al nacer. Después de haberle dilatado el cuello, el abortista introduce unas pinzas y agarra con ellas una piernecita, después la otra, seguida del cuerpo, hasta llegar a sus hombros y brazos, extrayendo parcialmente su cuerpo, como si fuera a nacer, salvo que deja la cabeza dentro del útero, penetrando de inmediato unas tijeras a una criatura viva. Posteriormente inserta un catéter y extrae el cerebro mediante succión. Este procedimiento hace que muera y que su cabeza se desplome.

Existen otros métodos como, por ejemplo, por Operación Cesárea, mediante prostaglandinas y con las pastillas RU-416, teniendo en común el asesinato con dolor. Por ello, quienes están a favor del aborto, también están de acuerdo con las crueles torturas a los hijos de Dios, previas a los asesinatos.

En consecuencia, rechacemos eso de despenalizar el aborto. Y si no estás de acuerdo con mi convicción, respétela, como yo hago con la tuya. No por ello eres superior y yo un retrasado. La vida para mi es lo esencial, aunque haya casos excepcionales, donde la razonabilidad deberá imperar.

 

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.