Tecnología y trabajo Tecnología y trabajo
POR MARGARITA CEDEÑO DE FERNANDEZ El avance de la tecnología parece ser imparable. La  Ley de Moore  plantea que cada año se duplique el... Tecnología y trabajo

POR MARGARITA CEDEÑO DE FERNANDEZ

El avance de la tecnología parece ser imparable. La  Ley de Moore  plantea que cada año se duplique el número de transistores en un circuito integrado, pero lo cierto es que se ha reducido el augurio de su autor,  Gordon Moore , que también está predijo que ese número de transistores equivaldría, cada año , al número de hormigas sobre la tierra de la tierra.

La analogía pretendía poner en perspectiva la velocidad y la tecnología. El progreso de los pueblos y la solución de problemas siempre están en el horizonte de los seres humanos, como objetivos a cumplir. La innovación está escrita en nuestro ADN y la ciencia siempre ha sido un eje central de las sociedades.

En ese sentido, como he dicho  Yuval Noah Harari , “la idea de tener un puesto en el trabajo por toda la vida cada vez parece más arcaica”. La  OCDE ha plantado que el 12% de los puestos de trabajo tienen un riesgo de automatización alto y el 38% de los puestos de trabajo tienen un riesgo de automatización medio. En consecuencia, los trabajadores que tienen el nivel de cualificación más bajo y las rentas más bajas, son los que se enfrentan al gran reto de una vida laboral.

Y el reto no es tan solo en la automatización. La información disponible para el ser humano se duplica cada siete años también, la obligación constante de actualizar y cuestionar el modelo de vida que se establece en la edad cognitiva está limitada. En el futuro los seres humanos que tienen que ir a la Universidad muchas veces durante su ciclo de vida.

El riesgo mayor es pensar y aceptar que la innovación tecnológica y la inteligencia artificial, es decir la tecnología, se aceleran a un ritmo que escapa a nuestra comprensión. Por el contrario, siempre hay que estar dentro del control de los seres humanos porque, aunque las personas son más frecuentes, el futuro, el trabajo no es un escenario predefinido, sino que depende del ingenio de los seres humanos, el involucramiento del Estado, las empresas y los trabajadores

El pasado Banco Mundial de Desarrollo ( BID ), el autor de  Mariano BoschLaura Ripani  y  Carmen Pagés . Pero no menos cierto es que la humanidad ha sobrevivido exitosamente a los principios de la electricidad, los medios de transporte y las telecomunicaciones. Todos los cambios en la sociedad, hemos logrado una mayor inclusión y mejoras sustanciales para el bienestar de la humanidad.

El riesgo en la actualidad, recordando la Ley de Moore, es la velocidad con la que suceden los cambios en la actualidad. Nuestra capacidad de adaptación es limitada y por lo tanto tenemos el deber de prepararnos para el impacto económico, social y político en un futuro donde se redefine el concepto de trabajar, en la base de los cambios sociodemográficos que se experimentan en el mundo y, en particular, la región de América Latina y el Caribe; Una región que comienza a envejecer. La base es fundamental para que usted pueda comprender mejor las barreras importantes que dificultan nuestra región. La cuarta revolución industrial es una oportunidad y un retoque, que no debemos subestimar, pero que también debemos dejar pasar.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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