Un vuelo de victoria Un vuelo de victoria
POR RAFAEL BALDAYAC  “Mi Dios me da siempre todo lo mejor; ¡me hace fuerte como las águilas!” ( Salmos 103:5)  El  águila ha constituido... Un vuelo de victoria

POR RAFAEL BALDAYAC

 “Mi Dios me da siempre todo lo mejor; ¡me hace fuerte como las águilas!” ( Salmos 103:5)

 El  águila ha constituido el símbolo de la majestad y de la victoria a lo largo de la historia. Ha sido utilizada por muchos pueblos como emblema nacional, y especialmente imperial, mostrando tanto poderío como belleza.

Muchos desconocen el valor que tiene esta popular ave caracterizada por su gran tamaño, constitución robusta, garras poderosas, con un pico grande y puntiagudo, para desprender la carne de su presa.

Llama la atención la fuerza de las águilas, que les posibilita alzar en vuelo a presas mucho más pesadas que ellas. Además poseen una vista extremadamente aguda que les permite visualizar potenciales presas a distancia.

Puede bajar en picada a una velocidad de hasta 300 Km/h, siendo superada solo por el Halcón Peregrino que puede llegar a 380 km/h.

Es el ave con mayor longevidad de esas especies. Llega a vivir 70 años, pero para llegar a esa edad, a los 40, debe tomar una seria y difícil decisión.

A los 40 años, sus uñas están apretadas y flexibles y no consigue tomar a sus presas de las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo, se curva, apuntando contra el pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. Volar se hace ya tan difícil…!

Entonces, el águila tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un dolorido proceso de renovación que durara 150 días.

Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar. Después de encontrar ese lugar, el águila comienza a golpear su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo.

Luego debe esperar el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comenzará a desplumar sus plumas viejas. Después de cinco meses, sale para su vuelo de renovación y a vivir 30 años más.

En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un vuelo de victoria. Debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor.

Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae.

Otra de las decisiones importante que el Águila debe tomar en su vida es la construcción de su nido, ya que en ese nido pasara alrededor de 50 años criando a sus hijos y dominando la región. El águila construye su casa hasta diez mil pies de altura.

El nido del águila dorada puede medir más de tres metros de profundidad y cerca de unos dos metros de ancho. La construcción del nido del águila necesita de un trabajo fuerte y dedicado.

El buitre,  aves rapaces que suelen alimentarse únicamente de animales muertos, es totalmente distinto al águila. Incluso de ahí viene el término “buitre”,  usado en la jerga para definir a una persona que se ensaña en la desgracia ajena, o se aprovecha de  bienes ajenos.

Contrario al águila, el buitre macho es irresponsable en la preparación del nido y no ayuda a localizar el lugar para construirlo. Prefiere comer antes que preparar el lugar donde vivirá.

El buitre improvisa, lleva una vida sin propósito, siempre espera hasta el último momento, y desesperadamente llega a hacer un nido en arboles bajos y viejos, y en última instancia construye el nido en el mismo suelo.

El aguila es la única ave que puede volar en dirección al sol. Cuando otras aves tratan de atacar a una águila, pues ellas vuelan solas, entonces curiosamente las águilas tienen una membrana en sus ojos que pueden “activarla” en cualquier momento, tal como una gafas…y “bye bye”…vuela en dirección hacia el sol sin sufrir dolor alguno en sus ojos, lo que las otras aves no pueden hacer.

Si miras bien, sabes que Dios es nuestra luz y que en toda tribulación bien puedes volar hacia sus brazos de amor y refugiarte en El. Nuestra luz es Jesucristo y nuestras gafas son la fe y el amor a El.“Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).

 

 

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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