Planificación eficaz del tiempo Planificación eficaz del tiempo
 POR RAFAEL BALDAYAC “Pon en manos del Señor todas tus obras y tus proyectos se cumplirán” (Proverbios 16:3) “Un día, un viejo profesor fue... Planificación eficaz del tiempo

 POR RAFAEL BALDAYAC

“Pon en manos del Señor todas tus obras y tus proyectos se cumplirán” (Proverbios 16:3)

“Un día, un viejo profesor fue llamado para hablar sobre la planificación eficaz del tiempo a quince ejecutivos de grandes compañías norteamericanas. De pié, ante este grupo de personas élite, los miró uno por uno, atentamente, y les dijo “Vamos a hacer un experimento”.

De debajo de la mesa que lo separaba de sus alumnos, el profesor sacó un frasco o tarro de vidrio con capacidad para unos cuatro litros (1 litro equivale a 1,000 cm3cc) que puso delicadamente ante él.

Luego, sacó una caja con piedras tan grandes como pelotas de beisbol y las depositó cuidadosamente, una por una en este gran tarro. Cuando se llenó hasta el borde y era imposible agregarle una sola piedra más, les preguntó: “¿Les parece que el tarro está lleno?”

Todos respondieron: “Sí.” Esperó unos segundos y agregó: “¿Están seguros?” Entonces,  se agachó de nuevo y sacó de debajo de la mesa un recipiente lleno de piedrecillas.

Con mucho cuidado, las agregó sobre las piedras grandes y sacudió ligeramente el tarro. Las pequeñas piedras se infiltraron entre las grandes, hasta el fondo.

Levantó nuevamente los ojos hacia su auditorio y reiteró su pregunta: “¿Les parece que el tarro está lleno?” Esta vez sus brillantes alumnos comenzaron a entender. Uno de ellos respondió: “¡Probablemente no!”.  “Bien”, respondió el profesor.

Se agachó nuevamente y esta vez sacó de debajo de la mesa una bolsa de arena. Con mucho cuidado agregó la arena al tarro. La arena rellenó los espacios existentes entre las todas las piedras. Una vez más, preguntó: “¿Les parece que el tarro está lleno?”.

Esta vez sin pensarlo dos veces y en coro, los brillantes alumnos, respondieron: “¡No!”.  “¡Bien!”, respondió el profesor. Y como esperaban el hombre cogió la botella de agua que estaba sobre la mesa y llenó el tarro hasta arriba.

“¿Qué gran verdad nos demuestra esta experiencia?” preguntó.  El más audaz, pensando en el tema respondió: “Demuestra que cuando nuestra agenda está llena, con un poco de voluntad, siempre se puede añadir  otra cosa por hacer”.

“No -respondió el profesor-; no es eso. La gran verdad que nos muestra esta experiencia, es la siguiente:” “Si uno no mete las piedras grandes primero en el tarro, jamás podría hacer entrar el resto después.”

Entonces dijo: “¿Cuáles son las piedras grandes en sus vidas?” ¿Dios? “¿Su salud?” “¿Su familia?” “¿Sus amigos?” “¿Realizar sus sueños?” “¿Hacer lo que aman?” “¿Aprender?” “¿Defender una causa?” entre otras.

“Lo que hay que retener, es la importancia de meter esas PIEDRAS GRANDES en primer lugar en vuestra agenda.
Si se da prioridad a miles de otras cosas pequeñas, se llenará la vida de nimiedades y nunca se hallará tiempo para dedicarse a lo verdaderamente importante.

Pregúntese “¿Cuáles son las piedras grandes en mi vida? y sitúela en el primer lugar de la agenda”.

Si le preguntara: ¿Quién tiene el primer lugar en su vida, o cual es la primera prioridad en su vida? ¿Cuál sería su respuesta? Con toda seguridad me respondería: DIOS.

Es cierto, Dios debe ser nuestra máxima prioridad. “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mateo 6:31-34).

Entonces convendría una segunda pregunta: Si Dios tiene la primera prioridad en su vida, ¿Cuánto tiempo al día invierte en OÍR, LEER, ESTUDIAR, MEDITAR Y MEMORIZAR su palabra? .

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar” (2Timoteo 3:16-17): Romanos 10:17 (escuchar), Apocalipsis 1:3a (leer), Hechos 17:11-12 (estudiar), Salmo 119:1,6,13 (memorizar), Salmo 119:1-3,15 (meditar).

“¡Primero el Reino!” es un mensaje de aplicación universal. Para cristianos, judíos y musulmanes del mismo modo. Es para budistas e hindúes, para ateos y agnósticos. Para científicos, teólogos y  filósofos. Para todo el mundo.

Y es que todos deseamos vivir nuestros sueños y alcanzar el más alto potencial. El plan es tener como la más grande prioridad en nuestra agenda EL REINO DE DIOS.

¿Por qué ¡Primero el Reino!” es tan trascendente? Porque nos enseña a vivir por convicción, con un propósito en la Tierra. Nos permite conocer las llaves de la rica vida espiritual.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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