¿Dios permite la maldad? ¿Dios permite la maldad?
POR RAFAEL BALDAYAC Todavía mucha gente se pregunta por qué Dios permitió los atentados terroristas de hace cinco dias en Egipto, donde un grupo... ¿Dios permite la maldad?

POR RAFAEL BALDAYAC

Todavía mucha gente se pregunta por qué Dios permitió los atentados terroristas de hace cinco dias en Egipto, donde un grupo de terroristas atacó una mezquita en la localidad de Al Rawda. Los atacantes detonaron una bomba y abrieron fuego contra los feligreses en lo que se convirtió en el atentado más mortífero contra civiles en la historia moderna de Egipto.

Los autores del ataque de esa mezquita del Sinaí, en el que murieron más de 305 personas y figuran 109 heridos, portaban la insignia del Estado Islámico.  La fiscalía calificó a los victimarios de “takfiris”, palabra que designa a los musulmanes que acusan a otros musulmanes de apostasía.

En Éxodo 12:40 dice: “El tiempo que los hijos de Israel vivieron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años. Y sucedió que al cabo de los cuatrocientos treinta años, en aquel mismo día, todos los ejércitos del SEÑOR salieron de la tierra de Egipto.”

La profecía de los 400 años se encuentra en Génesis 15:13“Y Dios dijo a Abram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.”

Debido a la desobediencia, esta  misma consecuencia histórica la sigue viviendo el pueblo de  Israel.

Cuando en 1939 estalló la segunda guerra mundial, fue una tragedia. Los judíos, diseminados por todo el mundo, habían hecho asentamiento en Alemania desde hacía ya mucho tiempo, allí cada día celebraban el ritual judío para mantener la fe en Yahveh, pero no en Jesús.

Los judíos cada mañana creían que era una oportunidad para afirmar la esperanza de que sus niños, jóvenes, pronto verían el día glorioso cuando Israel pudiera ser el pueblo cabeza de las naciones. Pero, de sorpresa, las fuerzas de Hitler llegaron a los hogares judíos y sacaron de sus casas a mujeres, bebés, niños, adultos sin ninguna contemplación.

El holocausto judío es uno de los sufrimientos que la humanidad recuerda sin que se acepte una explicación comprensible de lo sucedido. Murieron millones de judíos. En este caso, Dios no dijo en su palabra, con detalles, que eso pasaría. El dijo claramente, que Jesús vino como salvador del pueblo judío, y ellos lo rechazaron y mataron. (Juan 1:10-12).

Todos sabemos que luego de tres años de predicación, realizada por el mismo Jesús, fueron pocos los judíos que lo recibieron en sus vidas. No tuvieron fe en El. Y aún hoy no creen en el Nuevo Testamento, no oran en el nombre de Jesús. Cuando Hitler vino contra ellos, su oración no iba por el camino para llegar a Dios.

Hoy los judíos, en su mayoría siguen rechazando a Jesús. En Juan 3:36 dice “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”. Esta Palabra del Señor, y todo el sufrimiento por el que pasa, debe ser de exhortación para el pueblo judío, que aún en este tiempo, sufriendo muerte y despojos no reconoce al Hijo de Dios.

La única forma en la que Dios pudiera detener la maldad en la tierra en estos tiempos, sería obligando al hombre a hacer lo bueno según su Palabra. Pero… ¿tú quieres que Dios te obligue a leer los mandamientos, a orar, a creer en el Nombre de Jesús?

Dios no quiere que seamos robots. El nos da el libre albedrío de escoger entre el bien y el mal. Nos dejó la Biblia para que allí encontremos las respuestas a las dudas y reclamos. Para que encontremos la vida eterna y abundante.

El hizo a los seres humanos libres y quiere que lleguemos a Él en libertad. Ser libre significa que podemos escoger libremente el bien y también escoger libremente el mal. Hay dos opciones.

Con la libertad existe entonces la posibilidad del mal. Los hombres y mujeres de todos los tiempos -desde Adán y Eva hasta hoy- hemos mal usado ese regalo tan valioso que Dios nos dio: la libertad. Y el mal en el mundo no es fruto de la voluntad de Dios, sino del mal uso que el ser humano ha hecho de la libertad que Dios le dio.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.

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