¡O actúan bien, o hay sanciones! ¡O actúan bien, o hay sanciones!
POR PEDRO DOMÍNGUEZ BRITO La mayoría de los que conozco y fueron a la Marcha contra la Impunidad el pasado domingo  tenían buenas intenciones.... ¡O actúan bien, o hay sanciones!

pedroPOR PEDRO DOMÍNGUEZ BRITO

La mayoría de los que conozco y fueron a la Marcha contra la Impunidad el pasado domingo  tenían buenas intenciones. Los noté conscientes de lo que hacían.No fueron engañados al acto, ni comprados. Hubo familias completas que hicieron el recorrido con un alto sentido de responsabilidad. Valoro bastante ese acto cívico sin precedentes en los últimos años.

Por otra parte, pienso que el gobierno tiene muchas más luces que sombras incluso en materia de transparencia, donde, por ejemplo,  podemos valorar el trabajo de la Dirección General de Compras y Contrataciones y  la gran cantidad de empresas inscritas como proveedoras del Estado porque confían en que pueden ser beneficiadas con algunas obras o compras en concursos abiertos y públicos, sin importar el color partidista del participante.

Pero, a pesar de los avances, todavía estamos en pañales con relación a la prevención y sanción de la corrupción en los ámbitos público y privado, reconociendo que la primera es más dañina para la sociedad.

La pasada marcha debe motivar a reflexión al gobierno y a los partidos políticos sin excepción, porque la culpa del mal de la corrupción recae en todos. La gente está perdiendo el miedo. Observa, habla, critica, se lanza a exigir sus derechos, sigue los pasos de quienes dirigen, ha dejado de ser pasiva. Lo que antes se podía permitir, tolerar y hasta aplaudir, hoy se condena y se exige la aplicación de  la ley.

Nuestro liderazgo político y los políticos en términos generales deben revisarse, porque, en primer lugar, en realidad la mayoría está a la zaga frente al surgimiento de nuevos técnicos y profesionales calificados que requieren oportunidades de trabajo y de desarrollar sus aptitudes. Esos nuevos talentosno ven con buenos ojos cómo los espacios laboralessuelen ser llenados tomando en cuenta la militancia partidista  y no la capacidad del individuo.

En segundo lugar, en el esquema mental de muchos de nuestros políticos tradicionales no están en el lugar adecuado las palabras “servicio al prójimo”, “bien común”, “eficiencia” y “honestidad”.

El presidente Danilo Medina es un hombre visionario, que conoce su deber frente a la patria. Es tiempo de hacer lo que nunca se ha hecho: que el funcionario público actúe correctamente porque de no hacerlo sabrá que  irá  a la cárcel, así de sencillo.

Ricardo Rosa

Periodista, labor que realizo desde 1970. He laborado en diferentes medios noticiosos (radio, televisión, periódicos impresos y digitales) tanto de Santiago como de Santo Domingo.